Salgo de casa del Spar, aprovecho para públicamente confesar que estoy deseando ir a los "mandaos". Nada más salir por la puerta y sin haber aireado todavía la colonia me encuentro de morros con mi amiga Mati a la que precede su carrito de la compra, curiosa forma de llevarlo, charla de rigor, su sonrisa de comodidad obliga. Nos despedimos y seguimos cada uno su camino, menos de veinte metros de la siguiente parada, mi tía Toñi repite escena, el respeto a la jerarquía se impone y la charla es obligada, aparte de deseada, le pregunto por mi tío que está con molestias y demás.... En eso pasan mis primo Quini y Maruchi y me pitan con el coche, saludo a voces con el mutuo gesto de vernos para tomar algo juntos a mediodía. Por la otra acera pasa mi prima Teresa diciéndome adiós con la mano, preciosa su sonrisa.
Llegando a El Llano me encuentro con Dieguito, a éste hombre le cortaba el pelo de pequeño mi abuela Rosario aparte de tener mucha amistad con mi familia, rebosa cariño. Hablamos de su hermano, del sobrino, las ovejas y muchos temas más. Mientras nos saludamos veo pasa a mi amigo Melón que maliciosamente me sonríe, ya sé lo que está pensando... "cómo te gusta el lambuceo macho..." , pues si, no lo puedo negar.
Me vibra el móvil, es mi primo Sebe, me manda un "guasap". Es un crack, uno de los grandes descubrimientos personales, por circunstancias nos hemos puesto cara después de casi una vida y tengo la impresión de conocerle de siempre. Lo mejor de lo mejor. Luego le contesto que ahora estoy "liao".
Pasa un coche y pita, otro de mis primos, esta vez "Mimi". Llego al supermercado y antes de entrar tengo que llamar a mi mujer, ya no me acuerdo a lo que iba...
Tras la compra y camino de regreso, mi tío Miguel saliendo de la tienda "tras ordeñar la vaca" carga con una caja de leche, charlamos de salud, triglicéridos y cominera para acabar diciéndome que me vaya a su "campo con él", no puedo, no me da la vida.
Paso por el Patio de Pepe, tengo que ver a mi tío Foro, allí está, desayunando con Mariano y compañía, en otra mesa mi tía Deli a la que me acerco al paso para saludar y dar un beso, en otra mesa está Claudio esperando la llegada de Santi y Juan Antonio para el desayuno diario, Allí me siento. Veo entrar a Maite y Julio, me levanto para saludar. Ahora se impone el cafetín de puchero, yo no tomo porras.
Hay que ir pa casa con el mandao, con el cuento me he tirado una más o menos hora y media para comprar una botella de vinagre y ajos. Al salir me acuerdo que hace mucho que no veo a mi prima Paqui "la de las golosinas", la llamo y está hecha polvo la pobre, tiene la garganta fatal... así que no me cruzaba con ella... me acaba de volver a pitar un coche, no me ha dado tiempo, será otro primo, seguro. Bocina que suena, primo que pasa.
Subiendo las escaleras de casa me llama Meloni, a las dos quedamos cuando regrese Susana de Badajoz... Esto es así, así es la vida. Por cierto, con todas las personas con las que me he cruzado nos hemos dado los buenos días.
Por ahí va Petri, no me había dado cuenta ni tiempo para saludarla.
Así es la vida en mi pueblo vida en mi pueblo, la vida de verdad, una vida que no me da.

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